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OPINIÓN

El impacto del insólito robo en Chile y la respuesta del ministro que quedó en el ojo del huracán

“Nos parece sospechoso”, dijo el ministro Giorgio Jackson luego de que personas no identificadas se llevaron 23 computadoras y una caja fuerte de la sede de Desarrollo Social.

SANTIAGO, Chile.- Desde “surrealista”, “sospechoso” y “digno de una serie de Netflix”, hasta “preocupante”, “gravísimo” y el detonante de una nueva polémica de marca mayor que afecta a Giorgio Jackson, ministro de Estado, y uno de los colaboradores más estrechos del presidente chileno Gabriel Boric, desde la época en que ambos fueron dirigentes universitarios.

El robo de 23 computadoras portátiles y una caja fuerte desde las oficinas del ministerio de Desarrollo Social que encabeza Jackson, y que se concretó la madrugada del jueves, provocó un enorme impacto en el mundo político chileno por la insólita trama del incidente y por las consecuencias que podría generar en el gobierno, ya golpeado por un escándalo de corrupción protagonizado por Revolución Democrática, el principal partido del Frente Amplio y que, entre otros, la mano derecha de Boric fundó el 2012.

Según informó la policía chilena, y cerca de las 22.30 horas del miércoles, un desconocido llamó a la oficina del Ministerio de Desarrollo Social ubicada en el centro de Santiago y se identificó como el ministro Giorgio Jackson. El individuo indicó que había sufrido un accidente en la comuna de San Bernardo (en el sur de la capital) y mediante WhatsApp, le ordenó al guardia del edificio que reuniera 50 notebooks distribuidas en distintos pisos del edificio para entregárselas a tres “sobrinos” que iban en camino.

El vigilante tomó nota de la orden del supuesto ministro, aunque sólo reunió 23 computadoras, y luego de un par de minutos se las pasó a tres personas que llegaron a la sede ministerial ocultando sus rostros con mascarillas. Sin embargo, se produjo un nuevo llamado del mismo hombre que se hizo pasar otra vez por Giorgio Jackson y que le dijo al guardia que sus “sobrinos” irían nuevamente al edificio. ¿El motivo? Efectuar una fumigación en el quinto piso y retirar una caja fuerte que custodiaba garantías de licitaciones y tratos directos del ministerio.

Consumado el hecho y luego de introducir la caja fuerte en un vehículo Chevrolet modelo Sonic de color gris, los individuos que vestían overoles blancos finalmente se dieron a la fuga y el guardia llamó cerca de las 1.00 AM a la policía para dar cuenta del hecho e indicar que había sido víctima de un “cuento del tío”.

Durante la tarde, y luego de múltiples diligencias instruidas por Fiscalía Metropolitana Centro Norte y la policía, a eso de las 14 horas se informó la recuperación de las 23 computadoras en una vivienda de la comuna de Renca, en el norte de Santiago. Una mujer con antecedentes de delitos previos quedó detenida.

Motivaciones

Apenas se hizo público el hecho, desde el gobierno chileno no tardaron en ver motivos políticos detrás del incidente, aunque Boric en medio de su gira europea optó por el silencio.

“Nos parece bastante sospechoso que ocurran hechos de esta naturaleza, que parecieran no ser sólo constitutivos del delito de robo, sino también relativos a una señal política”, dijo el propio Giorgio Jackson. “Esto no parece ser un robo común y por eso es importante que se investigue”, dijo la vocera Camila Vallejo, quien también denunció una maniobra para desestabilizar al funcionario. “Hay una persecución brutal contra el ministro Jackson y eso no corresponde dentro de una democracia”, indicó.

Desde la oposición, en tanto, hubo críticas a los protocolos de seguridad y hubo diversos personeros que pidieron la renuncia de Jackson, cuya situación política ya es frágil luego del escándalo generado por el “Caso Convenios” y que empujó una investigación en torno al supuesto traspaso de millonarios fondos del Estado a fundaciones sin fines de lucro ligadas a su partido Revolución Democrática.

“Paradójicamente, lo único que se sustrajo fueron 23 computadores institucionales y una caja fuerte que, según las primeras diligencias, era utilizada para guardar las garantías de las licitaciones y los tratos directos que efectuaba dicha cartera, en circunstancias de que lo que se investiga en el denominado ‘Caso Convenios’ es justamente las transferencias directas que distintas fundaciones y organizaciones recibieron”, declaró en un comunicado la bancada del partido de derecha Unión Demócrata Independiente.

Para José Francisco Lagos, director ejecutivo del Instituto Res Publica, el episodio da cuenta de una especie de “kirchnerizacion” de la política chilena. “Este robo cinematográfico termina siendo bastante sospechoso. Tanto él o los involucrados dentro de estos hechos son los que deben dar garantías de las investigaciones que se han producido precisamente respecto al caso de los convenios o financiamiento irregular a través de estas fundaciones”, indicó el analista.

“Yo creo que podemos hablar de una especie de kirchnerizacion de la política chilena y eso evidentemente es peligroso por todas las conclusiones y consecuencias que vemos al otro lado de la cordillera”, añadió Lagos.

Por su parte, Mauricio Morales, cientista político de la Universidad de Talca, auguró un futuro complejo para el ministro de Estado luego del hecho.

“Dada su cercanía y amistad con el presidente de la Republica, para Boric no será sencillo removerlo del cargo, pero todo parece indicar que luego de este escándalo los días de Giorgio Jackson en el gabinete están contados si es que el gobierno no quiere seguir sumido en la actual crisis que vive”, sentenció el analista.